SOS BEBES ROBADOS EUSKADI

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sábado, 24 de septiembre de 2011

mi calle...o mis calles...




Vine a dar mi primer grito en este mundo en la calle del aire. Fue en un frío mes de febrero del año 73. Mamá , la verdad, quedó descansadita. Mamá siempre midió menos de 1.50...y como yo había pesado algo así como 4 kilos, mamá quedó descansadita. Estoy seguro de que me llamaba cabezón y culón por que con aquel peso y en siendo recién nacidito tanto mi cabeza como mi culo debían de ser descomunales. Y sin emabargo, al año, era yo un tipo más bien escuchimizado y de poco peso para mi edad. Fue en ese momento de mi vida que aprendí a ser libre, es decir, a tener libertad de movimientos por que ya sabía andar con esa edad.
El hecho de ser escuchimizado y de poco peso y de haber nacido en la calle del aire traía sus inconvenientes. A saber: la calle del aire era llamada así por que los vientos no eran cosa a tomar en broma, solían ser más bien ventarrones de tres pares. Y claro, salir a la calle pesando menos que una pluma conllevaba el peligro de ser elevado por los aires como más de una vez me ocurrió. Mamá se solía poner de todos los colores cuando me llamaba en días de viento fuerte y no contestaba. "¡Ya, ya está otra vez este desgraciado por los aires, a saber a dónde le ha llevado el viento esta vez!", solía decir para sí un tanto descompuesta, por que auqnue era pequeñita, tenía un carácter de los mil demonios. Siempre regresaba a casa sin más, sin rasguños, y eso que había sobrevolado más de un tejado. Debía de ser un niño con suerte, pues siempre aterrizaba de buenas maneras, quizá por aquello de que mi mote era el de maragato y algo de la agilidad felina se me había pegado. Es más, cuando regresaba a casa balbuceando, dice mamá que siempre lo hacía con una media sonrisa.
Con el transcurrir de los años, tomé conciencia de que me gustaba volar, de que me gustaba ser elevado por esos ventarrones de la calle dle aire. Al menos, hasta que con 6 años me estampané contra una antena de televisión y una barra de la antena se me clavó en salva sea la parte. Comencé a ser más bien un niño que salía poco de casa y que comenzaba a descubrir los tebeos...descubrí por esa época a varios héroes, al capitán trueno, al caballero del antifaz, a...¡había resuelto que quería ser héroe!
"¿Mamá, los héroes pueden volar, mamá los héroes pueden tener espadas de fuego, mamá...?", decía yo en un acoso continuo a mi santa mamá..."Vale, niño, déjate ya de joder"..., saltaba mamá ya harta de mis preguntas. Me solía dar una torta medio cariñosa medio con mala leche y se alejaba de mis cercanías...Era un niño, en esa época, soñador, que soñaba con princesas y castillos y batallas y...¡quería ser un héroe! Daba lo mismo qué tipo de héroe. Y leía y leía...y un buen día descubrí a supermán, sí, a ese tipo vestido con medias, sí como las de mamá, pero de un color muy raro...supermán volaba...¡Anda, si yo de niño volaba! "¡Quiero volar, mamá y quiero ser héroe!"..."Deja ya de joder, niño"...y zas, el bofetón que se repetía, ese bofetón entre cariñoso y de mala leche.


Un buen día, mamá y papá compraron una casa nueva y allá que nos fuimos a vivir. Era la casa donde luego ha transcurrido el resto de mi vida. Me gustaba mi nueva casa, sobre todo por que tenía dos pisos y desde el segundo se podía intentar volar y por que los recovecos que tenía me instaban a soñar con princesas encerradas en mazmorras y...quería volar y quería conseguir ahora más que nunca ser un héroe...
Un otro día, mirando desde una de las ventanas que daban a la calle vi un letrero: calle de los héroes del alcázar de toledo..."¿Mamá, esta casa la comprastéis por que sabíais que quería ser héroe?"..." Sí, pesao, deja ya de joder"...¡Tenía calle de héroe, tenía casa de héroe, tenía sitio para lanzarme a volar...! Y desde la ventana en que descubrí el nombre de mi calle, teniendo una edad cercana a los 10 años, armado con una capa, armado con un par de medias de mamá, a pecho descubierto, me dispuse a lanzarme a los vientos y a emular a aquel héroe que había descubierto. Sabía que podía volar más rápido que supermán, estaba seguro, así que me lancé...
A día de hoy, mi pierna derecha está tiesa y la arrastro, como también arrastro el recuerdo de las palabras de mamá: "Mira que eres bobo, hijo mío, y pesao. ¿¡A quién se le ocurre lanzarse a volar...y además vestido con esas ropas, pero si parecías un mamarracho...anda, dejá ya de joder!?

29 comentarios:

Verónica Marsá dijo...

Anda ya, niño, pesao! Sueños de color de rosa con capa de ultrasuperextraheroe y sonrisa amorosa esperada que nunca llega. Las madres atareadas, Gustavo, solían ignorar las mentes fantásticas de los niños... lo digo por experiencia, mi fantasía era increíble y era denominada "mentira" por mi madre. ¿Qué le vamos a hacer? Yo inventaba historias y sucesos... y eso me convertía en una niña mentirosa. Debe ser por eso que las odio tanto (a las mentiras)

Besito.

Ahí va mi relato sin calle.

http://hel-leniko.blogspot.com/2011/09/este-sabado-24-un-relato-calle.html

tésalo dijo...

¡Yo he volado en mis sueños profundos tantas veces!
Maravilloso, imposible olvidarme de una experiencia así.
Podemos serm por supuesto supermanes voladores.
En sueños me suceden muchas cosas aparentemente imposibles.
Así a amar a una auténtica princesa a la que mi propia imaginaciónn ha retrotraído a sus diecisiete años y a los míos.
También he tenido pesadillas. Un tigre se me acerca paulatimente y al final se me abalanza.
Sueño con Juan Pablo II. El me conoce, sé que le preoupo. Yo me siento algo culpable por tenerle pendiente tanto de mí.
A mi edad, el otro aspecto de la reallidad entondes, ha sido ya en buena medida explorado, experimentado... He sido actor de cine, compañero de rodaje de Ana Belén.
Me gustan las calles sin ruido. Como las de esas imágenes que cualgas. El sonido en mí, mata, sin embargo si se trata de en plan desagradable cualquier fantasía.
Me hubiera gustado es más, en algún momentode desesperación me he dicho, haberme vuelto sordo.
Bonita calle tuya, tú que arrastras tu pierna, personaje.
Ojalá no traspasses más una línea de peligro.
Sí, me gustaría estar en Libia, en su guerra en el desierto. Pero qué panico si me acerco hasta la frontera y la traspaso. ¡Qué ganas de salir corriendo!

Tésalo

alfredo dijo...

Esto, Gustavo, me lo tienes que contar mirándome a la cara, no me lo puedo perder.
Y yo me digo, ¿con unas piedras en los bolsillos, no te habrías evitado muchos disgustos?

Abrazo muy fuerte para ver si entre los dos evitamos que el aire te suba por los tejados.

Manuel dijo...

Buena infancia la de los infantes criados en la calle a pesar del viento. Y a pesar de las tortas medio-medio y el aterrizaje... que buena infancia !!!!
Tu calle es todo tu pueblo
Un abrazo

Any dijo...

Su relato y la reacción de su madre me recordaron la canción de Serrat "niño, deja ya de joder con la pelota ..." (en su caso sería "deja ya de joder con los súperhéroes ajjajaja)
Menos mal que nunca se me ocurrió hacerme la súperheroina voladora, mi madre hubiera sido bastante mas drástica que la suya ...
Todavía está a tiempo de ensayar algún que otro salto, aunque es un tanto riesgoso y además los súperhéroes con capa y medias están algo pasados de moda jajaajaj
abrazo

Carmen Andújar dijo...

¿Quien no ha pensado en volar alguna vez?. Hombre, pero del dicho al hecho hay mucho trecho, ¿cómo se te ocurre?
Lo de la calle del aire debía de ser divertido; ahora, no te quiero imaginar llevado por los aires por un vendabal.
Desde luego que han sido entretenidas tus dos calles
Un abrazo

yonky dijo...

Los resavios de esa niñez quedan plasmados jueves a jueves amigo Gus,y digamolo fuerte,este niño quiere volar!!! y volar es parte de esa libertad,y caer y volverse a levantar tambien,pues quien nos puede questionar esta forma de aprender.

PD:como no se me ocurriò ese tema del uruguayo Rada(totem) de "calles"para acompañar mi relato.Esta vez te me adelantaste a la partida,je.

Salù

Juan Carlos dijo...

Esa imaginación infantil que se vive, cuando aún no se sabe distinguir realidad y ficción, cuando la imaginación se vive con todo el cuerpo.
Peligrosa ... pero, Vale Gus, déjate ya de joder.
Bofetón cariñoso, exento de mala leche.
Y un fuerte abrazo, amigo.

Matices dijo...

Soñar es volar y volar es para los pájaros ¿Nadie te lo dijo?, pero qué bonito es, yo recuerdo que le decía a mi madre ¡¡cuando cumpla dieciocho me voy!! y cumplí la edad y lo dije un día y cuando volví de clase estaba la maleta en la puerta y me dijeron ¡¡hala vuela no eres tan mayor!!.. creo que ese día me di cuenta que era el "jode, jode" de mi madre y que no podía volar sola todavía... Fíjate no volé del nido hasta los treinta.
Besos, soñador...

Pepe dijo...

No recuerdo haber soñado con volar, ni con ser un superhéroe, ni tan siquiera un mini-héroe de pequeño, Gustavo. Creo que ya nací algo anciano. Eramos siete hermanos, así que aunque hubiera querido, mi madre bastante trabajo tenía para llevarnos adelante, como para encima prestar amorosa escucha a nuestras aspiraciones heróicas.
Toda una evocación a la heroicidad y al vuelo el nombre de las dos calles donde has vivido.
Un abrazo.

Ardilla Roja dijo...

jajajaja
Me encanta tu historia, Gus.

La moraleja es que al final, las madres siempre tienen razón; pero sería muy triste que un crío no soñara con volar, o ser el héroe que rescata a una princesa.

Lo he pasado muy bien en tu calle. Al verte con las medias de tu madre casi me meo de la risa jajajaa

Un beso y de los que suenan, que te lo ha ganado.

Medea dijo...

¡¡Por Dios Gustavo!! Si la mayor parte de los héroes son mariquitas que se ponen los calzones por encima de los pantalones…como que no te veo. ¿Ves? yo quería se princesa, nadie dijo que fuera fácil ser princesa y aún estoy en ello jajaja.
Están bien tus calles, calles tranquilas donde los enanos reventones de sueños se tiran por las ventanas ¡¡pobre madre de niño coñazo!!
Ha sido muy ameno leerte, te envío un superbeso grandote y entero.

XoseAntón dijo...

Como bien dice Alfredo, unas piedras en el bolsillo, o ladrillos como me aconsejaban a mí; que fui rabo de sardina (ya, no me gusta lo de rabo, pero cola todavía me suena peor). Coincido contigo en la insalubridad de los héroes; me pregunto si no los habría más cuerdos.

Cuídate, Jabato.

Natàlia Tàrraco dijo...

¿A quién se le ocurre? decía la mamasita linda, y el nene gatooo dale que te pego, a volarrrrrr ni que sea desde el tejado.
No eres Supermán, de eso sabe un tal Clark, ni tampoco héroe del Alcazar !horror de héroe!pero lo juro que has volado sobre el páramo, después del cafelito o en la anochecida, vuelaaaaa el maragatoooo, estrella fugaz, niño culón y cabezón, niño alfeñique, hombre volador de verdad.
Que no digan que no se puede, con yeso en la pierna, mirando esas calles como sevéramente solas, austeras, se alza el vuelo desde tecleo picoteo, letra a letra, pluma a pluma, !vamos que ni las cornejas!
Aveeeeeeeeeeee.

Leonor dijo...

Cuántas veces he volado desde mi azotea? Con la imaginación, porque no tengo el valor suficiente para echar a volar de verdad, y además tengo mucho lastre. En mis sueños me he visto volando sobre las copas de los árboles y me he despertado feliz. Medio beso.

San dijo...

Esta historia voladora de niños del aire ya me la conozco, con tres años agarre de un puñado a un rubito de ojos verdes, se subió al balcón y entre los barrotes donde se colocan las macetas se quedó enganchado ¿donde pensabas ir? le pregunté, iba a volar como superman..... ayyyyy!! por dios! que susto.
Anda que no eres "na" maragato, la mamá debia tener el corazón en un puño.
Me he divertido con tus historia, y como han dicho tu calle es todo tu pueblo.
Hoy abrazo.

maria jose moreno dijo...

Pues sabes que te digo que ese niño inquieto, buscador de novedad, le paso lo que le paso porque era otra epoca, si fuese ahora me lo llevarian a la consulta y esa mama preocupada me diria: mire doctora que este niño es muy raro, que no hace mas de hablar de querer volar, que no se está quieto en ningun lado y en el colegio me dicen que mire usted a ver si es hiperactivo. Yo con santa paciencia miraria a los ojos a ese niño hasta traslucir sus mas reconditas fantasias y le dire a la madre...a este niño no le pasa nada mas que una cosa y la madre m,uy alertada, preocupada y enrojecida dirá: ¿El qué? y yo responderé, como siempre hago, que e sun niño y aún no ha perdido su inocencia. Por favor señora, no deje que la pierda. Lleveselo a casa, quieralo mucho y digale al maestro que los grandes sabios fueron todos unos inquietos.
Medio beso

Pepi dijo...

Anda que tu madre se lo pasó bien contigo, tendría que ponerte en la cintura una soga larga, así si el viento te elevaba, ella tendría siempre el cabo amarrado a la casa, y tú estarías como las cometas, volando alto, pero seguro. Me da que la ropa de superman no te queda bien, je, je. Fue un paseo muy divertido por tus calles. Besitos.

Neogeminis dijo...

jejeje, Gus, volar siempre ha implicado riesgos y por tu relato, uno puede ver que desde muy pequeño los has enfrentado a todos!
Ha sido muy grato reencontrarme con tu particular estilo volador, mezclando realidad y fantasía en forma indisoluble,a tal grado que uno no sabe -al fin de cuentas- donde empieza la verdad y donde comienza la fantasía!

Un abrazo fuerte
=)

Ceci dijo...

Yo tambien he soñado con volar alguna vez! Me encanta tu historia de fantasía voladora, y de superheroe frustrado, que arriba de esos tejados de tu pueblo, sus casas ocres y amarillas tiene otro encanto.
Al igual que a Mónica se me hace dificil encontrar la línea que separa la verdad de tu fantasía,... pero eso no importa.
Besito

Sindel dijo...

Hola Gustavo, soy nueva por acá y espero quedarme para poder participar de las consignas.
Me gustó mucho el recorrido por la infancia que volcas en este texto. Me resultó ágil y divertido. Quién no ha querido ser algún personaje de esos? De mi época era la mujer maravilla y más de una vez me disfrazaba y espera que al girar se transformara mi vida. Lo mejor de la infancia es eso, que no hay límites entre lo real y la fantasía. Que pena que a la larga perdemos esa inocencia. Un abrazo.

MARU dijo...

jajajaja me he reído un rato, amigo.
Podrías ser mi hijo (por edad) tengo un hijo que nació en julio del 72 y otro en noviembre del 74.
No sé porqué no me sorprende lo que cuentas. Quizás porque te leo hace tiempo y ya sabía lo bien que volabas y las piruetas tan distintas que sabes hacer.

porque...sigues volando...
Un besito, querido amigo.

Gastón D. Avale dijo...

jajaja...niño pesao! jajaja... un excelente relato querido gus! sin dudas me hiciste reir con lo de cabezon y culon jajaajajaa.... tengo mucha imaginacion! te mando un fuerte abrazo! que estes bien!

Atalanta dijo...

Jajajajajaja!!!!

Que buen relato Gus, me hubiera gustado verte de pequeño, ataviado con tu ropa de superhéroe, lo del balcón me cuesta creerlo, pero de un maragato te puedes espero todo…hasta que vueleeeeeeeeeee!!!!!!!!!!!

superbesos

Susurros de Tinta dijo...

Me hubiese gustado mucho conocer a tu madre, sisisi, creo que nos hubiéramos llevado de arte, jajaja, me encanta tu relato, ese genio para ocultar un corazón de oro, miles de besossssssssssssss

Ceci dijo...

Gus, te dejo el comentario para Tesalo que no puedo dejarselo en su blog, me haces el favor de pasarselo? Gracias
Las calles adyacentes siempre quedan relegadas de los grandes acontecimientos, es su suerte, ¡pero yo me quedo con el olor a croissant!
Te mando un abrazo
Ceci

rosa_desastre dijo...

Tu eres especial, de eso estoy segura, héroe de los vientos, dueño de las calles de la ternura, flaco soñador en cada intento para no ser el dueño mas que de una reprimenda.
un besazo

Clau dijo...

:) hermoso relato

Gamar dijo...

Se me hace extraño ver calles sin árboles.
Al menos creo que no hay ninguna así por estos lares.
Buen relato.
Saludos