sí, te lo digo a ti, sombra negra,
sombra del norte,
la del musgo frío y verde-húmedo.
hazme un sitio
rincón del silencio,
un hueco pequeñito me vendría bien...
entre cualquier hache muda
estaría a gustito.
ni que decir tiene que al aroma de la
mar salada
me encontraría en mi medio...
sal de lágrimas...mar de lágrimas...
acurrucado entre cualquier ola.
en el vagón sin holas
también estaría cómodo,
en el último vagón,
el vagón de los adioses...
¿me haces un sitio?
te lo digo a ti...
sí, a ti que escribes buscando
acurrucarte en la sombra y en el silencio
y también el llanto y en el adiós...
poeta del miedo y del llanto
sin palabras y poeta
poeta sin idioma
y con el miedo a cuestas y también el llanto
dime, poeta, dime
poeta sin alma y desalmado
con el vacío por blasón y poeta
dime, poeta, dime
poeta de los silencios y la lágrima viva
sin gestos externos y poeta
dime, poeta, dime
poeta de la mirada perdida y descarriado
descorazonado y sin corriente sanguínea y poeta
dime, poeta, dime
poeta del lienzo blanco y del frío
angustiado y gélido y poeta
dime, poeta, dime...




















